DEVOCIONALES VISITAS A GÉNESIS


¿Providencia o coincidencia?

Día 99

“Y cuando el niño creció, ella lo trajo a la hija de Faraón, la cual lo prohijó, y le puso por nombre Moisés, diciendo: Porque de las aguas lo saqué” (Éxodo 2:10).
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Lecturas adicionales:

    Génesis 50:20; Éxodo 16:11-14; Salmo 145:15-16; Hechos 7:22-25; 14:16-17; Romanos 8:28; Hebreos 11:23-28.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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¡Dios entra en escena de un pueblo que está muy necesitado y que le está buscando! El pueblo de Dios, el pueblo de la promesa. Una madre oculta a su hijo por amor. Desesperada deja a su hijo en el río. A su vez, envía a la hermana del niño a inspeccionar el lugar: La hija del Faraón encuentra un hermoso niño hebreo en el río, y se compadece de él: Dios estaba en la escena (¿providencia o coincidencia?).

La hermanita del niño muy alerta, le ofrece a la hija del Faraón una niñera, que en realidad es la madre del niño. Ahora a ella le encarga que lo cuide con todos los gastos pagos.
¡Dios estuvo preparando a su líder, a Moisés! Un joven criado como judío, y a la vez educado por la corte egipcia como un príncipe y letrado en todas las costumbres egipcias. Además, con acceso a los máximos dignatarios del país: “Por lo cual también nosotros sin cesar damos gracias a Dios, de que cuando recibisteis la palabra de Dios que oísteis de nosotros, la recibisteis no como palabra de hombres, sino según es en verdad, la palabra de Dios, la cual actúa en vosotros los creyentes” (1 Tesalonicenses 2:13).

En medio de circunstancias difíciles y muchas veces incomprensibles, Dios usa un sinnúmero de personas para cumplir sus promesas a un pueblo que clama por libertad.
Aceptemos la providencia de Dios para los acontecimientos de nuestra vida, estemos conscientes de que la palabra de Dios actúa en nuestra vida. Oremos por líderes que Dios está preparando y llamando para servir de intermediarios para libertar a muchos.