DEVOCIONALES VISITAS A GÉNESIS


Bendición a las naciones

Día 90

“También José introdujo a Jacob su padre, y lo presentó delante de Faraón; y Jacob bendijo a Faraón” (Génesis 47:7).
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Lecturas adicionales:

    Jeremías 29:7; Génesis 12:3; Génesis 17:16; 17:20; Apocalipsis 7:9
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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Toda la historia de José alcanza la cima con la misión que Dios le diera a Abraham: “Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendijeren... y serán benditas en ti todas las familias de la tierra” (Génesis 12:2-3). La razón por la que Dios escogió a Abraham ahora comienza a cumplirse en una tierra extranjera, Egipto.

En Génesis 47:7 vemos algunos principios de la misión de Dios para su pueblo:
1. Dios utiliza las circunstancias de nuestras vidas para que podamos introducir el mensaje de Dios a otros: “También José introdujo...” (v. 7).
2. Dios nos utiliza para que presentemos a Dios a otros, incluyendo a nuestros gobernantes: “y lo presentó delante de Faraón” (v. 7).
3. Dios nos utiliza para que seamos de bendición a otros, desde el más necesitado y rechazado por la sociedad y hasta gobernantes de nuestros países: “y Jacob bendijo a Faraón” (v. 7). “Y la Escritura, previendo que Dios había de justificar por la fe a los gentiles, dio de antemano la buena nueva a Abraham, diciendo: En ti serán benditas todas las naciones” (Gálatas 3:8).

Lo grande de las bendiciones de Dios es que Él no hace acepción de personas. Sus bendiciones no son sólo para una persona o nación, sino que Dios quiere bendecir a todas las familias de la tierra.

Hoy oremos por los gobernantes de nuestros países. Oremos para que podamos tener acceso a ellos y para que podamos bendecirlos (llevarles la presencia de Dios), y así bendecir “todas las familias de la tierra”.