DEVOCIONALES VISITAS A GÉNESIS


Asegúrese de que es Dios quien le habla

Día 89

“Y salió Israel con todo lo que tenía, y vino a Beerseba, y ofreció sacrificios al Dios de su padre Isaac. Y habló Dios a Israel en visiones de noche, y dijo: Jacob, Jacob. Y él respondió: Heme aquí. Y dijo: Yo soy Dios, el Dios de tu padre; no temas de descender a Egipto, porque yo haré de ti una gran nación. Yo descenderé contigo a Egipto, y yo también te haré volver: y la mano de José cerrará tus ojos. Y se levantó Jacob de Beerseba; y tomaron los hijos de Israel a su padre Jacob, y a sus niños, y a sus mujeres, en los carros que Faraón había enviado para llevarlo” (Génesis 46:1-5).
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Lecturas adicionales:

    Génesis 15:1; Génesis 15:4-6; Génesis 17:1; Génesis 18:1-3; Génesis 28:13, 15; Josué 1:1-5
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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Este episodio de la vida de Jacob nos da una guía de cómo a veces Dios habla a nuestras vidas:
1. Dios habla en medio de la acción de gracias. Jacob hace sacrificios a Dios en agradecimiento: “Y salió Israel con todo lo que tenía, y vino a Beerseba, y ofreció sacrificios al Dios de su padre Isaac.” (v. 1).
2. Dios nos hace conscientes de su presencia: “Y habló Dios a Israel en visiones de noche, y dijo: Jacob, Jacob” (v. 2).
3. Debemos responder a la voz de Dios y después escuchar: “Y él respondió: Heme aquí” (v. 2).
4. Dios se identifica claramente a nuestra vida: “Yo soy Dios, el Dios de tu padre” (v. 3).
5. Dios nos da instrucciones claras que dan seguridad a nuestra vida: “no temas de descender a Egipto... Yo descenderé contigo a Egipto, y yo también te haré volver” (v. 4).
6. Dios nos da sus promesas: “porque yo haré de ti una gran nación... y la mano de José cerrará tus ojos” (vv. 3, 4).
7. La mejor opción que tenemos ante la seguridad de la voz de Dios es obedecer: “Y se levantó Jacob de Beerseba; y tomaron los hijos de Israel a su padre Jacob, y a sus niños, y a sus mujeres, en los carros que Faraón había enviado para llevarlo” (v. 5).
8.) En muchas ocasiones Dios no nos habla a través de visiones ni sueños, ni con voz audible, pero cuando Dios nos habla directamente al corazón, Él se asegura de que estemos seguros de que así es.

Hoy oramos para que no sólo las circunstancias sean indicadores de la voluntad de Dios para nuestras vidas sino que estemos seguros de que Dios es quien nos está dando el curso de acción a tomar.