DEVOCIONALES VISITAS A GÉNESIS


“Como también nosotros perdonamos...”

Día 86

“Entonces dijo José a sus hermanos: Acercaos ahora a mí. Y ellos se acercaron. Y él dijo: Yo soy José vuestro hermano, el que vendisteis para Egipto. Ahora, pues, no os entristezcáis, ni os pese de haberme vendido acá; porque para preservación de vida me envió Dios delante de vosotros” (Génesis 45:4-5).
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Lecturas adicionales:

    Marcos 11:24-26; Mateo 12:31; Colosenses 3:13; Romanos 12:17-21
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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Algunos conceptos sobre el perdón según el ejemplo de José:
1. No podemos olvidar el daño que nos han hecho: “Yo soy José vuestro hermano, el que vendisteis para Egipto. Ahora, pues, no os entristezcáis, ni os pese de haberme vendido acá...” (vv. 4-5).
2. El perdón no busca la venganza: “no os entristezcáis” (v. 5).
3. El perdón desea alivio para la carga del pecado de otros: “ni os pese de haberme vendido acá” (v. 5).
4. El perdón no es un sentimiento, sino una decisión que tomamos y obediencia a un mandato de Dios.
5. Al perdonar vemos el cuadro total. Dios utiliza el mal que nos han hecho para ayudarnos a crecer espiritualmente y también para que nosotros ayudemos a otros: “porque para preservación de vida me envió Dios delante de vosotros” (v. 5).

Algunos pensamientos de Jesús sobre el perdón: “Y perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todos los que nos deben. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal” (Lucas 11:4). “Entonces, llamándole su señor, le dijo: Siervo malvado, toda aquella deuda te perdoné, porque me rogaste. ¿No debías tú también tener misericordia de tu consiervo, como yo tuve misericordia
de ti? Entonces su señor, enojado, le entregó a los verdugos, hasta que pagase todo lo que le debía. Así también mi Padre celestial hará con vosotros si no perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas” (Mateo 18:32-35).

Mi oración hoy es que perdonemos a quien nos haya hecho daño, ya sea un daño real, o imaginario, ya sea que haya sido intencional o no.