DEVOCIONALES VISITAS A GÉNESIS


Pongámonos en acción, ¡hagamos algo!

Día 80

“Viendo Jacob que en Egipto había alimentos, dijo a sus hijos: ¿Por qué os estáis mirando? Y dijo: He aquí, yo he oído que hay víveres en Egipto; descended allá, y comprad de allí para nosotros, para que podamos vivir, y no muramos” (Génesis 42:1-2).
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Lecturas adicionales:

    Ezequiel 3:16; 2 Corintios 5:15; Colosenses 4:4; Santiago 5:19-20; Proverbios 11:30; Mateo 28:19-20
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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La conversación de Jacob con sus hijos nos da un buen plan para ponernos en acción y solucionar necesidades: Jacob conocía la necesidad, había hambre en la tierra: “porque por toda la tierra había crecido el hambre” (Génesis 41:57).

Jacob conocía las consecuencias de la necesidad: que no “podamos vivir, y... muramos”. Jacob tenía un equipo de personas que podía utilizar: “dijo a sus hijos”.

Jacob motivó y despertó a sus hijos de su inactividad: “¿Por qué os estáis mirando?”

Jacob sabía dónde estaba la solución: “He aquí, yo he oído que hay víveres en Egipto”.

Jacob tenía un plan y lo puso en acción: “descended allá, y comprad de allí para nosotros”.

Jesús nos pidió que oremos por obreros para la mies, pero también nos envió a cada uno de nosotros: líderes y laicos a que anunciemos las Buenas Nuevas de salvación a toda criatura. En nuestras manos tenemos la respuesta a tanta necesidad; para sanar tanto dolor de relaciones rotas; enfermedades, y desequilibrio. Seamos llenos con el Espíritu Santo, Quién a través de su gracia previniente ya ha estado preparando los corazones de las personas a las que le hablemos. Somos sus embajadores de reconciliación: 2 Corintios 5:20.

Mi clamor hoy es que pongamos “pies a nuestras oraciones”. Abre las puertas Señor para que pueda compartir de tu amor a los necesitados. Danos tu pasión por los perdidos. Hay muchos que están muriendo sin conocerte. Dame sabiduría y dirección para saber a dónde ir. Pon tus palabras en mi boca y permíteme ser un instrumento de Buenas Nuevas para los perdidos.