DEVOCIONALES VISITAS A GÉNESIS


¡Descanse!, ¡por favor descanse!

Día 7

“Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación” (Génesis 2:3).
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Lecturas adicionales:

    Isaías 56:1-7; Isaías 58: 13, 14; Lucas 4:16
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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La Biblia nos habla de tres reposos diferentes: 1) del reposo después de toda una semana de arduo trabajo: reposo físico y mental de nuestros trabajos. 2) del reposo y alivio que sentimos cuando sabemos que nuestras vidas están en las manos de Dios y 3) el reposo eterno.

1) “Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; mas el séptimo día es reposo a Jehová tu Dios; ninguna obra harás tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu buey, ni tu asno, ni ningún animal tuyo, ni el extranjero que está dentro de tus puertas, para que descanse tu siervo y tu sierva como tú (Deuteronomio 5:13, 14). Vemos aquí la justicia de Dios, porque no piensa sólo en unos cuantos, sino en todos y en todo.

2)“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga” (Mateo 11:28-30).

Dios nos hizo en el sexto día de su creación. Y lo primero que hicimos en el séptimo día fue descansar con Dios. Sin embargo, reposo no significa inactividad. Significa que Dios hace a través de nosotros: “llevad mi yuyo... mi yugo es fácil, y ligera mi carga”. En el descanso o reposo se aprende de Jesús. ¡Debemos aprender a “SER” como Él! “Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas”.

Así que, si no somos mansos ni humildes, andaremos cargados y agobiados.

Descansemos del hacer, concentrémonos en ser.
En Dios hallaremos “descanso para nuestras vidas”. Procuremos, pues, en este día “entrar en aquel reposo”.