DEVOCIONALES VISITAS A GÉNESIS


Siempre listos

Día 69

“Y aconteció que al salírsele el alma (pues murió) [Raquel]...” “Y exhaló Isaac el espíritu, y murió, y fue recogido a su pueblo, viejo y lleno de días...” (Génesis 35:18, 29).
  • Leer
  • Meditar
  • Escribir
  • Aplicar
  • Orar
  • Compartir

Lecturas adicionales:

    Apocalipsis 21:8; Romanos 6:23; Juan 5:24; Apocalipsis 20:14
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
Para guardar sus progresos debe registrarse o iniciar sesión


2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
Para guardar sus progresos debe registrarse o iniciar sesión

Algunas consideraciones sobre la muerte:
1. No somos indispensables, alguien siempre tomará nuestro lugar de liderazgo: “Aconteció después de la muerte de Moisés siervo de Jehová, que Jehová habló a Josué… diciendo: Mi siervo Moisés ha muerto; ahora, pues, levántate y pasa este Jordán, tú y todo este pueblo, a la tierra que yo les doy a los hijos de Israel” (Josué 1:1-2).
2. Dios estará con nosotros en el momento de enfrentar la muerte. “Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento” (Salmos 23:4).
3. Dios estima la muerte de los santos: “Estimada es a los ojos de Jehová la muerte de sus santos” (Salmos 116:15).
4. Existen dos clases de muertes: la física y la espiritual o muerte eterna. “El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. El que venciere, no sufrirá daño de la segunda
muerte” (Apocalipsis 2:11).
5. Dios anhela que tengamos vida eterna: “Porque no quiero la muerte del que muere, dice Jehová el Señor; convertíos, pues, y viviréis” (Ezequiel 18:32).
6. No podemos evitar la muerte física: “No hay hombre que tenga potestad sobre el espíritu para retener el espíritu, ni potestad sobre el día de la muerte; y no valen armas en tal guerra, ni la impiedad librará al que la posee” (Eclesiastés
8:8).
7. Tenemos sólo una vida para servir a Dios. Aprovechémosla al máximo hasta el final. “Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio” (Hebreos 9:27). El juicio de Dios determinará nuestro destino eterno.

Mi oración hoy es que estemos siempre listos para enfrentar ese momento.