DEVOCIONALES VISITAS A GÉNESIS


La necesidad más grande de mi vida

Día 60

“Y vio Jehová que Lea era menospreciada... Ha mirado Jehová mi aflicción...” (Génesis 29:31-32).
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Lecturas adicionales:

    Jeremías 33:3; 1 Corintios 2:9; Juan 3:7; Efesios 5:8; Romanos 8:32; Salmo 43:5
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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Aun cuando hayamos recibido el perdón de Dios, la salvación y la llenura con el Espíritu Santo, seguimos teniendo grandes necesidades en nuestra vida, tanto físicas, como espirituales, emocionales, etc.

Algunos principios acerca de invocar, llamar y clamar a Dios:
La parte de Dios:
1. Dios escucha nuestra angustia. Él está atento al clamor de sus hijos: “En mi angustia invoqué a Jehová, y clamé a mi Dios; él oyó mi voz desde su templo, y mi clamor llegó a sus oídos” (2 Samuel 22:7, Salmos 18:6). “Con mi voz clamé a Dios, a Dios clamé, y él me escuchará” (Salmos 77:1).
2. Además de estar atento, Dios escucha y también responde: “Jehová Dios mío, a ti clamé, y me sanaste” (Salmos 30:2).
3. Dios le hizo justicia a Lea, le dio 6 hijos (Génesis 35:23).
4. Dios no hace acepción de personas (Deuteronomio 10:17).

La parte nuestra:
1. Buscarlo tan pronto como podamos, y esperar en Él: “Me anticipé al alba, y clamé; esperé en tu palabra” (Salmos 119:147).
2. No creer que tenemos la solución, sino buscarlo y clamar para que Él nos responda: “Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación” (Mateo 5:3-4).
3. Acercarnos con fe: Leemos en Hebreos 11:6: “Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, que es galardonador de los que le buscan”.

Hoy elevemos a Dios nuestro clamor. Pidamos por nuestras necesidades sabiendo que Dios las “ha mirado” y responderá.