DEVOCIONALES VISITAS A GÉNESIS


“Ya te llegará el tiempo”

Día 42

“Y Sara concibió y dio a Abraham un hijo en su vejez, en el tiempo que Dios le había dicho” (Génesis 21:2).
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Lecturas adicionales:

    Hechos 12:6-10; Lucas 1:13-19
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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Pasaron 25 años desde que Abraham comenzó su caminar con Dios, y desde que le había hecho la gran promesa de una descendencia tan innumerable como las estrellas de los cielos: “y era Abram de edad de setenta y cinco años cuando salió de Harán” (Génesis 12:4). La Biblia nos orienta acerca de los “tiempos de Dios para nuestra vida”:
1. No debemos comparar el tiempo presente con el tiempo pasado: “Nunca digas: ¿Cuál es la causa de que los tiempos pasados fueron mejores que estos? Porque nunca de esto preguntarás con sabiduría” (Eclesiastés 7:10).
2. Dios conoce nuestros tiempos: “Puesto que no son ocultos los tiempos al Todopoderoso, ¿por qué los que le conocen no ven sus días?” (Job 24:1).
3. No existe ninguna situación en la que Él no pueda ayudarnos: “¿Hay para Dios alguna cosa difícil? Al tiempo señalado volveré a ti, y según el tiempo de la vida, Sara tendrá un hijo” (Génesis18:14).
4. Dios señala cuál es el tiempo adecuado: “Él muda los tiempos y las edades; quita reyes, y pone reyes; da la sabiduría a los sabios, y la ciencia a los entendidos” (Daniel 2:21).
5. Nuestra tarea es consagrar nuestras necesidades, ilusiones, aspiraciones, y todo lo que deseamos al tiempo de Dios. Oremos con el salmista: “En tu mano están mis tiempos...” (Salmos 31:15).
6. La clave: “Esperad en él en todo tiempo, oh pueblos; derramad delante de él vuestro corazón; Dios es nuestro refugio” (Salmos 62:8).

Mi oración hoy es que podamos comprender “el tiempo de Dios” en las diferentes circunstancias hasta que se cumplan los designios de Dios en nuestra vida.