DEVOCIONALES VISITAS A GÉNESIS


¿Qué situación me desespera?

Día 36

“¿Hay para Dios alguna cosa difícil?” (Génesis 18:14a).
  • Leer
  • Meditar
  • Escribir
  • Aplicar
  • Orar
  • Compartir

Lecturas adicionales:

    Génesis 21:5; Génesis 30:22-24; Éxodo 34:10; Deuteronomio 1:30-33; Josué 10:13c-14; Daniel 6:22; Marcos 16:9
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
Para guardar sus progresos debe registrarse o iniciar sesión


2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
Para guardar sus progresos debe registrarse o iniciar sesión

Desde el punto de vista humano era imposible que Abraham y Sara tuvieran hijos: 1. “… eran viejos, de edad avanzada” (v. 11). 2. “… a Sara le había cesado ya la costumbre de las mujeres” (v. 11). Racionalmente, el estado físico de los ancianos no daba ninguna esperanza. Pero Dios les pregunta:
“¿Hay para Dios alguna cosa difícil?” Jesús y sus discípulos en los Evangelios nos dan la respuesta a la pregunta de Dios a Sara: “... porque de cierto os digo, que si tuviereis fe... nada os será imposible” (Mateo 17:20). “... Jesús, les dijo: Para los hombres esto es imposible; mas para Dios todo es posible” (Mateo 19:26). “Entonces Jesús, mirándolos, dijo: Para los hombres es imposible, mas para Dios, no; porque todas las cosas son posibles para Dios” (Marcos 10:27). “Porque nada hay imposible para Dios” (Lucas 1:37).

¿Qué viene a su mente cuando hablamos de los milagros que Dios hace? En lo personal, Dios nos ha hecho bastantes milagros. Y no estoy hablando solamente de respuestas a nuestras peticiones, las que también podríamos llamar milagros, sino de verdaderos milagros.

Milagros que nunca podríamos explicar, sino como Dios interviniendo con su poder, amor y fidelidad hacia nosotros.

Acerquémonos hoy a Dios con fe, aún hoy Él es el Dios de lo imposible: “Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan” (Hebreos 11:6).

Hoy oremos pidiendo a Dios que resuelva esas situaciones de nuestra vida que para nosotros parecen imposibles, pero que sabemos que para Dios no son nada imposibles.