DEVOCIONALES VISITAS A GÉNESIS


Proyecto Bendición

Día 25

“Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra. Y se fue Abram, como Jehová le dijo...” (Génesis 12:1-4).
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Lecturas adicionales:

    Deuteronomio 11:26-29; 2 Samuel 4:10; Salmo 24:3-6; Isaías 44:3; Gálatas 3:14
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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Un capítulo nuevo se abre en la historia de la humanidad. Dios le habla a un hombre, lo saca de su contexto, lo bendice y lo envía a bendecir. A través de Abram, nosotros y nuestras familias fuimos bendecidos. El “proyecto bendición” aún hoy es eficiente. Se compone de tres partes: Llamado inmerecido: “Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra... a la tierra que te mostraré”. ¿Quién soy yo para que Él me llame a servirle?

Bendición inmerecida: “haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición”. ¿Quién soy yo para que Él me bendiga de manera tan grande?
Instrumentos de bendición: “Bendeciré a los que te bendijeren... y serán benditas en ti todas las familias de la tierra”. ¿Quién soy yo para que Él me use?
La clave para que el “proyecto bendición” funcione es la obediencia: “Y se fue Abram, como Jehová le dijo”.

Hoy Dios nos sigue llamando y enviando. Jesús dice en Mateo 28:19 y 20: “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; y …” Cada vez que Dios rescata a alguien de la oscuridad y del pecado a través de nuestro servicio, estamos siendo de bendición para los que creen en las promesas de Jesús. En Mateo 10:7 Jesús manda a sus discípulos diciendo: “Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado. Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.”

Mi oración es que hoy seamos de bendición para los que estén cerca de nosotros.