DEVOCIONALES VISITAS A GÉNESIS


Sencillamente, ¡líderes!  

Día 204

“Viendo el pueblo que Moisés tardaba en descender del monte, se acercaron entonces a Aarón, y le dijeron: Levántate, haznos dioses que vayan delante de nosotros; porque a este Moisés, el varón que nos sacó de la tierra de Egipto, no sabemos qué le haya acontecido” (Éxodo 32:1).
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Lecturas adicionales:

    Éxodo 13:9; Proverbio 3:21; Gálatas 3:1; Efesios 1:18; Hebreos 12:2; 1 Juan 2:16; Apocalipsis 3:18-19.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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Dios nos usa como líderes, pero nosotros no somos imprescindibles, un día no estaremos. Como líder asegúrese de que su gente sigue a Dios y no a su persona. Si usted sigue a Dios ellos lo notarán y juntos seguirán a Dios. Los ayudará a buscar la dirección de Dios y a seguirla. La diferencia entre el líder cristiano y el líder del mundo es que este último guía a su gente hacia sí mismo; el líder cristiano sigue a Dios y guía a su pueblo a Dios, no hacia él: “... el pueblo... se acercaron entonces a Aarón...” (v. 1).

Un pueblo cristiano que busca a Dios permite que Dios los guíe en escoger a sus líderes. Se aseguran que sea Dios quien coloque y quite los líderes. Un pueblo que no sigue a Dios busca el líder que les conviene, el líder de moda, el líder políticamente correcto, el líder que cree necesitar, no el líder de Dios para ellos: “... el pueblo... se acercaron entonces a Aarón”.

Un pueblo que no busca a Dios y al líder de Dios para ellos, busca líderes débiles que puedan “hacer dioses” que encajen a lo que ellos desean. Si Dios no es Rey de nuestra vida, buscaremos otros “dioses” (posición, títulos, posesiones, fama, reconocimiento, control) que satisfagan nuestros deseos egoístas: “el pueblo... se acercaron entonces a Aarón, y le dijeron: Levántate, haznos dioses...”

¡Permitamos que Dios examine nuestro liderazgo y los líderes que buscamos!

Hoy oro para que dependamos de Dios y no de nosotros. Enseñemos que solo Dios es Dios, y qué Él es nuestro único líder. Que podamos guiarlos al único Dios verdadero, para que no busquen otros dioses.