DEVOCIONALES VISITAS A GÉNESIS


¡No se atreva a salir solo!

Día 192

Y dijo Moisés a Jehová: Mira, tú me dices a mí: Saca este pueblo; y tú no me has declarado a quién enviarás conmigo. Sin embargo, tú dices: Yo te he conocido por tu nombre, y has hallado también gracia en mis ojos. Ahora, pues, si he hallado gracia en tus ojos, te ruego que me muestres ahora tu camino, para que te conozca, y halle gracia en tus ojos; y mira que esta gente es pueblo tuyo. Y él dijo: Mi presencia irá contigo, y te daré descanso. Y Moisés respondió: Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí” (Éxodo 33:12-15).
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Lecturas adicionales:

    Éxodo 3:6; 2 Crónicas 32:31; Salmo 119:125; Jeremías 9:24; Mateo 11:28; Juan 1:18; 14:6.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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Como líderes podemos entrar confiadamente a la presencia de Dios y expresar nuestras dudas y preocupaciones: “Y dijo Moisés a Jehová: Mira, tú me dices a mí: Saca este pueblo; y tú no me has declarado a quién enviarás conmigo...” (v. 12).

“Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro” (Hebreos 4:16).
Como líderes podemos pedirle a Dios que nos muestre exactamente cuál es su voluntad para nuestra vida: “Ahora, pues, si he hallado gracia en tus ojos, te ruego que me muestres ahora tu camino” (v. 13a).

Dios le dio sabiduría a Moisés para que él reconociera que la misión era de Dios; que el pueblo es el pueblo de Dios. A veces nos colocamos cargas innecesarias. El pueblo al que Dios nos ha mandado a ministrar es el pueblo de Dios, no es nuestro pueblo. Nosotros sólo somos sus instrumentos: “... y mira que esta gente es pueblo tuyo” (v. 13).

Conocer la voluntad de Dios para nuestra vida, primero que todo involucra conocerlo personalmente a Él: “para que te conozca, y halle gracia en tus ojos” (v. 13b).

La clave, lo único que necesitamos es su presencia, es lo único que nos dará descanso: “... Mi presencia irá contigo, y te daré descanso” (v. 14). ¡No salga si Dios no está con usted!: “Y Moisés respondió: Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí” (v. 15).

Hoy oro para que nos atrevamos a no hacer nada, a no decir nada, a no planear nada si no estamos seguros de que Dios está con nosotros, tenemos su respaldo y su presencia nos acompaña.