DEVOCIONALES VISITAS A GÉNESIS


Consecuencias de entregarse por completo

Día 178

  “Allí me reuniré con los hijos de Israel; y el lugar será santificado con mi gloria. Y santificaré el tabernáculo de reunión y el altar; santificaré asimismo a Aarón y a sus hijos, para que sean mis sacerdotes. Y habitaré entre los hijos de Israel, y seré su Dios. Y conocerán que yo soy Jehová su Dios, que los saqué de la tierra de Egipto, para habitar en medio de ellos. Yo Jehová su Dios” (Éxodo 29:43-46).
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Lecturas adicionales:

    Salmo 25:14; Juan 1:14, 16; 1 Corintios 1:4-9; 1 Tesalonicenses 5:23.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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Dios quiere tener comunión con nosotros, en nuestro templo: “Allí me reuniré con los hijos de Israel” (v. 43a).
“Pero el que se une al Señor, un espíritu es con él... ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios” (1 Corintios 6:17, 19-20).

La comunión con Dios, 24 horas al día, 365 días al año, santificará nuestra vida con su gloria: “Allí me reuniré con los hijos de Israel; y el lugar será santificado con mi gloria” (Éxodo 29:43a).

La consagración total nos capacita para nuestro papel sacerdotal en medio de los que nos rodean: “Y santificaré el tabernáculo de reunión y el altar; santificaré asimismo a Aarón y a sus hijos, para que sean mis sacerdotes” (v. 44, énfasis añadido).

La consagración total nos hace conscientes de la presencia de Dios en nuestra vida: “Y habitaré entre los hijos de Israel, y seré su Dios” (v. 45).

La consagración total, nos ayudará a conocer cada vez mejor a Dios: “Y conocerán que yo soy Jehová su Dios” (v. 46a).

La consagración total presentará a otros las grandes maravillas que Dios ha hecho en nuestra vida y con nuestra vida: “Y conocerán que yo soy Jehová su Dios, que los saqué de la tierra de Egipto, para habitar en medio de ellos. Yo Jehová su Dios” (v. 46).

Hoy oro para que veamos qué sucede cuando nos consagramos por completo a Dios. La figura del sacerdocio levítico, es un cuadro del sacerdocio de todos los cristianos enteramente consagrados.