DEVOCIONALES VISITAS A GÉNESIS


Usted es la clave para Dios

Día 176

“Harás llegar delante de ti a Aarón tu hermano, y a sus hijos consigo... para que sean mis sacerdotes... Harás además una lámina de oro fino, y grabarás en ella como grabadura de sello, SANTIDAD A JEHOVÁ... Y estará sobre la frente de Aarón... y sobre su frente estará continuamente, para que obtengan gracia delante de Jehová” (Éxodo 28:1, 36, 38).
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Lecturas adicionales:

    Hechos 2:38-39; 10:33-35; 1 Pedro 1:3-4,18-19.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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En el Antiguo Testamento Dios designó a la tribu de Leví, como intermediarios, mediadores, intercesores para el pueblo de Dios: “Harás llegar delante de ti a Aarón tu hermano, y a sus hijos consigo... para que sean mis sacerdotes...” (Éxodo 28:1).
Los sacerdotes de Israel debían ser santos: “Harás además una lámina de oro fino, y grabarás en ella como grabadura de sello, SANTIDAD A JEHOVÁ... Y estará sobre la frente de Aarón... y sobre su frente estará continuamente, para que obtengan gracia delante de Jehová” (vv. 36, 38).

Hoy Dios ha escogido y comprado con su sangre a todos los creyentes, para que seamos sus sacerdotes: “Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable” (1 Pedro 2:9).

Nuestra tarea es anunciar a Jesús: “para que anunciéis las virtudes de aquel” (1 Pedro 2:9b). “... pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra” (Hechos 1:8).
Hacemos la tarea porque Dios nos llamó, y en agradecimiento porque nos sacó de las tinieblas del pecado.
Dios nos capacita para ser tus testigos. ¡Él nos santifica! Nos da su carácter para que lo reflejemos, y seamos dignos reales sacerdotes: “sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo” (1 Pedro 1:15-16).

Hoy oro para que desempeñemos el rol que Dios nos asignó. Él quiere que seamos “real sacerdocio” y que ejerzamos siendo santos, porque Él es santo.