DEVOCIONALES VISITAS A GÉNESIS


Preparándonos para el encuentro con Dios

Día 167

  “Dijo Jehová a Moisés: Sube ante Jehová, tú, y Aarón, Nadab, y Abiú, y setenta de los ancianos de Israel; y os inclinaréis desde lejos” (Éxodo 24:1).
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Lecturas adicionales:

    Génesis 3:8; 2 Crónicas 33:12-13; Salmo 68:4; Eclesiastés 8:13; Daniel 6:26; 10:12; Hechos 10:33.  
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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La clave está en escuchar. Es tan difícil escuchar. Es necesario practicar con los que nos rodean. Realmente es necesario acallar nuestras ideas y oír. Al hacer esto con nuestro prójimo lo estamos amando. Dicha práctica nos ayudará a aprender a escuchar la voz de Dios: “Dijo Jehová a Moisés: Sube ante Jehová” (v. 1a).

La orden de Dios está aún vigente. Hoy también, con mucho amor nos ordena estar con Él. Nos invita pues sabe qué es lo que más nos conviene: “Dijo Jehová a Moisés: Sube ante Jehová” (v. 1a). Nadie tiene la “exclusividad” de estar con Dios. Dios nos invita como pueblo: “Sube ante Jehová, tú, y Aarón, Nadab, y Abiú, y setenta de los ancianos de Israel...” (v. 1).
Dios quiere que nos asociemos con grupos de personas para buscarle, para ir ante su presencia. Él quiere que rindamos cuenta de nuestra búsqueda de Dios. Nos pide que en un grupo pequeño, todos como iguales, busquemos y practiquemos la presencia de Dios juntos. También nos pide entregar ante un grupo extendido de discípulos lo que hemos recibido: “tú, y Aarón, Nadab, y Abiú, y setenta de los ancianos de Israel” (v. 1b).
Acercarse a Dios requiere tiempo y preparación, es por eso que nos lleva en sus términos, no en los nuestros: “y os inclinaréis desde lejos” (v. 1c).

Debido a quién es Dios, y quiénes nosotros, la única postura ante Él es la de una completa adoración y entrega total. Debemos postrarnos y humillarnos ante Él: “y os inclinaréis desde lejos” (v. 1c).

Hoy oro para que tengamos un encuentro fresco con Dios. No porque lo hayamos perdido, sino que cada día necesitamos crecer y acercarnos más a Él.