DEVOCIONALES VISITAS A GÉNESIS


El guía que conoce el camino

Día 165

“He aquí yo envío mi Ángel delante de ti para que te guarde en el camino, y te introduzca en el lugar que yo he preparado. Guárdate delante de él, y oye su voz; no le seas rebelde; porque él no perdonará vuestra rebelión: porque mi nombre está en él” (Éxodo 23:20-21; [leer hasta el v. 25]).
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Lecturas adicionales:

    Salmos 119:133; 141:4; 143:8,10; Juan 14:6; 10:10; 15:26.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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El Ángel de Dios nos guía y nos guarda: “He aquí yo envío el Ángel delante de ti para que te guarde en el camino...” (v. 20).

El Ángel de Dios nos llevará a nuestro destino: “... te introduzca en el lugar que yo he preparado” (v. 20). ¿Quién es este Ángel de Jehová? Es Jesucristo: “... porque mi nombre está en él” (v. 21). “Por cuanto agradó al Padre que en él [Jesús] habitase toda plenitud” (Colosenses 1:19).
 
Condiciones para no perdernos:
1. Quédate cerca de él: “Guárdate delante de él” (v. 21). No permitamos que nada ni nadie nos aleje de Él. Si nuestros amigos no aman al Señor, debemos estar precavidos de no irnos alejando de Dios; por el contrario, que ellos sean atraídos a nuestro Señor. “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida” (Proverbio 4:23).
2. Préstale atención: “oye su voz” (Éxodo 23:21b).
3. Obedece “a ciegas” si te habla: “no le seas rebelde” (v. 21c).
4. No te postres ante ninguna cosa creada (ya sea familia, títulos, imágenes), sólo Dios debe ser tu Dios: “No te inclinarás a sus dioses, ni los servirás...” (v. 24).
5. No imitemos a nadie, ni a ninguna costumbre que no venga de Dios: “ni harás como ellos hacen” (v. 24b).
6. Debemos sacar de nuestra vida todo aquello que no sea de Dios: “antes los destruirás del todo, y quebrarás totalmente sus estatuas” (v. 24c).
Estemos conscientes en todo momento a Quién en realidad servimos: “Mas a Jehová vuestro Dios serviréis...” (v. 25).

Hoy oro para que Dios abra nuestros ojos, para que lo veamos, y sigamos su dirección, aun en medio de tantos detalles que tenemos que hacer cumplir y seguir.