DEVOCIONALES VISITAS A GÉNESIS


¡Esclavos a la venta!

Día 163

“Si alguien compra un esclavo hebreo, este le servirá durante seis años, pero en el séptimo año recobrará su libertad sin pagar nada a cambio... Si el esclavo llega a declarar: «Yo no quiero recobrar mi libertad, pues les tengo cariño a mi amo, a mi mujer y a mis hijos», el amo lo hará comparecer ante los jueces, luego lo llevará a una puerta, o al marco de una puerta, y allí le horadará la oreja con un punzón. Así el esclavo se quedará de por vida con su amo” (Éxodo 21:2, 5-6, NVI).
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Lecturas adicionales:

    Romanos 6:16; 12:1; Romanos 6:19; 1 Corintios 7:23; 2 Corintios 4:5; Tito 3:4-5.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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Esclavo por precio es aquel que le costó algo a alguien. El amo tiene el derecho de pedirle lo que sea por el término acordado: “Si alguien compra un esclavo hebreo, este le servirá durante seis años, pero en el séptimo año recobrará su libertad sin pagar nada a cambio” (Éxodo 21:2). Los cristianos fuimos comprados por un precio muy costoso. Nuestro dueño es Dios, quien ahora puede pedirnos lo que quiera: “Porque Dios los libró del inútil modo de vida que ustedes aprendieron de sus antepasados. Y bien saben ustedes que, para liberarlos, no pagó él con cosas que pueden destruirse, como el oro y la plata; al contrario, pagó con la sangre preciosa de Cristo. Cuando Cristo murió en la cruz, fue ofrecido como sacrificio, como un cordero sin ningún defecto” (1 Pedro 1:18-19, Biblia para todos).

Antes éramos esclavos de un “amo-jefe-señor” que nos trataba mal y nos exigía hacer lo que no queríamos. El nombre de ese “amo-jefe-señor” es: “erais esclavos del pecado” (Romanos 6:17b). Un esclavo por amor es aquel que aún pudiendo ser libre de su amo, decide servirle de por vida y por amor, no por deber. Ama de tal manera que consagra su vida por completo a su servicio.

El resultado de rendirnos por completo por amor a Dios es: “Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación...” (Romanos 6:22).

Hoy oro para que voluntariamente nos hagamos por amor esclavos de Dios. Entonces estaremos dispuestos a obedecer de inmediato su voz, con gozo, en respuesta al amor que Él nos ha demostrado.