DEVOCIONALES VISITAS A GÉNESIS


Transformando nuestra imagen

Día 16

Génesis 5:1-3 “…El día en que creó Dios al hombre, a semejanza de Dios lo hizo. Hombre y mujer los creó…Vivió Adán, ciento treinta años, y engendró un hijo a su semejanza, conforme a su imagen…”
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Lecturas adicionales:

    2 Corintios 3:14-16; 2 Corintios 4:3-6; 1 Pedro 1:3, 4; 2 Pedro 1:4
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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¡Qué contraste!

 Dios creó a Adán a su semejaza: santo, con el carácter de Dios. 2. Adán engendró a Set “a su semejanza, conforme
a su imagen”: pecador, atemorizado, escondiéndose de Dios (véase Génesis 3).
Las buenas noticias:

Dios nos creó en Jesucristo, a su imagen: “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” (2 Corintios 5:17).
Hemos escuchado decir muchas veces: “Ese sinvergüenza no cambia”.

Muchos creen firmemente que las personas no cambian. Pero, la sangre de Cristo tiene poder para salvar, para sanar, renovar y transformar. ¿Ha conocido usted personas completamente transformadas después de un encuentro con Jesús? ¿Con vidas nuevas y hogares nuevos? ¡Yo sí! Y cada uno de nosotros podemos testificar de lo que el Señor hace en nuestro corazón día a día, transformándonos a la imagen de Cristo.

Este cambio es un cambio de corazón, de manera de pensar y de actitud. A través de la conversión Jesús abre nuestros ojos y por primera vez vemos como Él ve y entendemos como Él entiende. Las excusas para seguir pecado quedan atrás y nuestro corazón nos impulsa a buscar el reino de Dios y su justicia.

Dios cada día continúa transformándonos más y más a su imagen: “Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad. Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor” (2 Corintios 3:17-18).