DEVOCIONALES VISITAS A GÉNESIS


Ante el jurado

Día 157

  “No matarás” (Éxodo 20:13).
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Lecturas adicionales:

    Génesis 18:25; 2 Samuel 1:14; Mateo 10:28; Juan 10:10.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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 “Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio. Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego. Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda” (Mateo 5:21-24).

Jesús nos lleva más allá de la letra de la ley y de la acción, y nos examina en la intención de las acciones del corazón: “Pero yo os digo...” (v. 22).
La expresión “juicio” en el original tiene el pronombre determinado “el”, es decir se refiere a un solo juicio, al juicio final de condenación eterna. El resultado de estas expresiones verbales no nos parecen tan graves como el asesinato: “Necio... fatuo [estúpido]”. Pero Jesús nos advierte que el que da rienda suelta a expresiones verbales de insulto a sus semejantes se está arriesgando al “infierno de fuego” (v. 22).
¿Cómo evitaremos “el juicio” y el “infierno de fuego”? Corramos y actuemos antes de que nos enojemos contra otros: “Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda” (vv. 23-24).
Hoy oro para que entendamos la dimensión del mandamiento “no matarás” a la luz de las enseñanzas de Jesús y respondamos según el Espíritu Santo nos indique.