DEVOCIONALES VISITAS A GÉNESIS


“¿Qué somos?”

Día 142

“Dijo también Moisés: Jehová os dará en la tarde carne para comer, y en la mañana pan hasta saciaros; porque Jehová ha oído vuestras murmuraciones con que habéis murmurado contra él; porque nosotros, ¿qué somos? Vuestras murmuraciones no son contra nosotros, sino contra Jehová” (Éxodo 16:8).
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Lecturas adicionales:

    Salmos 8:4; 11:4-7; 14:1; 81:11-12; 103:13-14; Isaías 6:5-7.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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Dios es bueno a pesar de nuestro pecado de murmuración: “Dijo también Moisés: Jehová os dará en la tarde carne para comer, y en la mañana pan hasta saciaros; porque Jehová ha oído vuestras murmuraciones con que habéis murmurado contra él...” (v. 8).

El líder es consciente de que realmente no es nada, es sólo la voz de Dios. El verdadero líder es Dios: “porque Jehová ha oído vuestras murmuraciones con que habéis murmurado contra él; porque nosotros, ¿qué somos?” (v. 8).

Cuando murmuramos contra otros, murmuramos contra Dios: “Vuestras murmuraciones no son contra nosotros, sino contra Jehová” (v. 8).

En muchas ocasiones los líderes pueden sentirse solos y luchando siempre contra la corriente, pero debemos tener en cuenta, que si estamos cumpliendo con los mandatos de Dios, no estamos solos. También es posible que en ocasiones todos se opongan rotundamente a lo que el líder les indica o les enseña y que le preguntemos a Dios, así como lo hizo Isaías (6:11): “… ¿Hasta cuándo, Señor?” Dios nos llama no al éxito, sino a la obediencia.

En esta ocasión vemos algo increíble: a pesar de que a Dios no le agrada la murmuración, ni la falta de fe ni la falta de agradecimiento en ellos, Dios les envía codornices y pan del cielo: el maná. Día a día Dios le provee a toda esta multitud, todo lo que necesitaban para comer.

Moisés sí conocía a Dios, confiaba en Dios y corría hacia Él para buscar respuestas, protección, ayuda, consejos y sus mandatos.

Hoy oro para que estemos conscientes de que toda murmuración contra nuestros líderes es murmuración contra Dios. Oro para que Dios nos sane de la murmuración.