DEVOCIONALES VISITAS A GÉNESIS


¡Se fue la luz!

Día 121

“Y Moisés respondió: … Nuestros ganados irán también con nosotros; no quedará ni una pezuña; porque de ellos hemos de tomar para servir a Jehová nuestro Dios, y no sabemos con qué hemos de servir a Jehová hasta que lleguemos allá. Pero Jehová endureció el corazón de Faraón, y no quiso dejarlos ir” (Éxodo 10:25-27).
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Lecturas adicionales:

    Ester 8:16; Salmos 4:6-7; 27:1; 36:9; Proverbio 4:18; Eclesiastés 2:13; Isaías 2:5; Mateo 4:16.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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1. Leemos en esta ocasión: “Y extendió Moisés su mano hacia el cielo, y hubo densas tinieblas sobre toda la tierra de Egipto, por tres días. Ninguno vio a su prójimo, ni nadie se levantó de su lugar en tres días; mas todos los hijos de Israel tenían luz en sus habitaciones” (Éxodo 10:22-23). Sí, los israelitas tenían luz en sus habitaciones, pero ahora nosotros tenemos aún una luz más fuerte: está en nuestro corazón y necesitamos alumbrar a un mundo que se encuentra en dolor y desesperación.
2. Faraón accede a que se vayan las personas, pero no los animales: “solamente queden vuestras ovejas y vuestras vacas” (v. 24b).
3. Dios no está dispuesto a negociar: Ahora Moisés no sólo pide que los hebreos se lleven todo lo que les pertenece, sino también que Faraón les envíe provisiones: “... Tú también nos darás sacrificios y holocaustos que sacrifiquemos para Jehová nuestro Dios” (v. 25).
4. Faraón no es un hombre fácil de convencer, y amenaza a Moisés: “Y le dijo Faraón: Retírate de mí; guárdate que no veas más mi rostro, porque en cualquier día que vieres mi rostro, morirás” (v. 28).
5. Moisés es un líder fuerte que no compromete su misión: “Pero Jehová endureció el corazón de Faraón...” (v. 27). “Y Moisés respondió: Bien has dicho; no veré más tu rostro” (v. 29).
6. Dios sigue teniendo el control. Es fácil pensar que yo soy quien tiene el control de la situación, pero nuestras decisiones en obediencia o desobediencia a Dios, dictarán los resultados:

Hoy oro para que seamos libres de la arrogancia espiritual ante un Dios que quiere utilizarnos para su gloria. La clave es rendirnos a Él sin condiciones.