DEVOCIONALES VISITAS A GÉNESIS


Las generaciones para Dios

Día 119

“Jehová dijo a Moisés: Entra a la presencia de Faraón; porque yo he endurecido su corazón, y el corazón de sus siervos, para mostrar entre ellos estas mis señales, y para que cuentes a tus hijos y a tus nietos las cosas que yo hice en Egipto, y mis señales que hice entre ellos; para que sepáis que yo soy Jehová” (Éxodo 10:1-2).
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Lecturas adicionales:

    Éxodo 12:14 Deuteronomio 1:30-33; 7:9; Salmo 135:13-14 .
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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Los propósitos de Dios en la escena del granizo:
1. Dios quiere mostrar su presencia en medio de todos los pueblos: “porque yo he endurecido su corazón, y el corazón de sus siervos, para mostrar entre ellos estas mis señales” (v. 1b).
2. Dios quiere que todas las generaciones lo conozcan: “y para que cuentes a tus hijos y a tus nietos las cosas que yo hice en Egipto” (v. 2a). Cuando leemos acerca de este precioso deseo de Dios es cuando: “Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre, para que lo visites?” (Salmo 8:4).
Dios no es un creador que trae todo a existencia y se olvida de su obra. ¡Qué bueno es saber que Él quiere ser el protagonista aún en nuestra vida! Quiere que lo conozcamos y nos brinda de su amor y naturaleza a nosotros. Cuán importante es cumplir con el mandato de Dios, de enseñarle a nuestros hijos y nietos lo que Dios ha hecho por sus hijos: “Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes” (Deuteronomio 6:6-7).
3. Dios quiere que sepamos quién es Él: “para que sepáis que yo soy Jehová” (v. 2b). “Jehová cumplirá su propósito en mí; tu misericordia, oh Jehová, es para siempre; no desampares la obra de tus manos” (Salmo 138:8).

Hoy oro para que descubramos cuál es el propósito principal de Dios y cuál el particular para cada uno de nosotros. Y para que al saberlo dediquemos toda nuestra vida con todas nuestras fuerzas a cumplirlo.