DEVOCIONALES VISITAS A GÉNESIS


¡Dios sí oye y también ve!

Día 101

“Aconteció que después de muchos días murió el rey de Egipto, y los hijos de Israel gemían a causa de la servidumbre, y clamaron; y subió a Dios el clamor de ellos con motivo de su servidumbre. Y oyó Dios el gemido de ellos, y se acordó de su pacto con Abraham, Isaac y Jacob. Y miró Dios a los hijos de Israel, y los reconoció Dios” (Éxodo 2:23-25).
  • Leer
  • Meditar
  • Escribir
  • Aplicar
  • Orar
  • Compartir

Lecturas adicionales:

    Isaías 6:9-10; Jeremías 33:3; Juan 9:31; Hechos 9:4; 2 Corintios 1:20.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
Para guardar sus progresos debe registrarse o iniciar sesión


2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
Para guardar sus progresos debe registrarse o iniciar sesión

Dios siempre está atento a nuestro clamor. La clave para atraer la atención de Dios hacia nosotros es el clamor: “... los hijos de Israel gemían a causa de la servidumbre, y clamaron; y subió a Dios el clamor de ellos con motivo de su servidumbre” (v. 23). Dios oye nuestro clamor y hace realidad sus promesas: “Y oyó Dios el gemido de ellos, y se acordó de su pacto con Abraham, Isaac y Jacob” (v. 24).

Cuando nuestro clamor sale del centro de nuestro ser debido a nuestra conciencia reconocemos que por nosotros no podemos salir adelante, ¡Dios nos oye! Busquemos a Dios con todo nuestro corazón. No nos quedemos solamente con el pensamiento y el deseo de buscarlo. Separemos un tiempo para dirigirnos directamente ante Él con fe y confianza de que nos oye y expresémosle con nuestras palabras lo que hay en nuestro corazón.

Dios está atento a nuestras necesidades y nos ve: “Y miró Dios a los hijos de Israel, y los reconoció Dios” (v. 25). “Jehová miró desde los cielos sobre los hijos de los hombres, para ver si había algún entendido, que buscara a Dios” (Salmo 14:2).
Cuando clamamos a Dios, lo hacemos “(porque por fe andamos, no por vista)” (2 Corintios 5:7).

Muchas veces la situación es tan desesperada que nos impulsa a buscar a Dios, el único que puede resolver nuestra situación. Él es el único que puede satisfacer las necesidades más profundas de nuestro corazón. Él puede satisfacer las necesidades de todo un pueblo.

Mi oración hoy es que creamos que Dios realmente escucha nuestro clamor.