DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


La palabra de Dios actuando en mí

Día 98

“... Porque si creyeseis a Moisés, me creeríais a mí, porque de mí escribió él. Pero si no creéis a sus escritos, ¿cómo creeréis a mis palabras?” (Juan 5:45-47).
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Lecturas adicionales:

    Josué 1:8-9; 2 Reyes 6:8-17; Jeremías 9:23-24.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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Muchas veces viene a nuestra mente un pasaje de la Biblia y es el Espíritu Santo recordándonos que debemos ponerlo en práctica en ese mismo momento. ¿Qué sucede cuando obedecemos? Experimentamos la paz del Señor y sentimos su poder fluyendo a través nuestro como ríos de agua viva. 

He tenido que poner en práctica Mateo 5:24: “Deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda”. Dios quiere que haya paz y armonía entre nosotros. 

En situaciones cuando no podemos ver respuesta o salida, podemos leer la historia de David y Goliat y apoderarnos de esa misma confianza que David tenía en Dios. 

Tenemos historias, salmos, proverbios, promesas a través de los que podemos conocer el corazón de Dios. Lo que a Él le agrada y lo que pide de cada uno de nosotros. 

Su Palabra nos revela los secretos de su poder para tener vidas victoriosas. Podemos leer acerca de los planes que tiene para sus hijos y de su justicia, misericordia y gracia para con nosotros. 

Su misericordia, su compasión y su amor nunca deja de maravillarnos. Él está con nosotros. 

Lo más asombroso de todo es que cuando decidimos poner en práctica su Palabra, el mismo Jesús obra a través nuestro. Lo dice Hebreos 13:21, “os haga aptos en toda obra buena para que hagáis su voluntad, haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él por Jesucristo; al cual sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén”.