DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


“Hay quien os acusa”

Día 96

“No penséis que yo voy a acusarlos delante del Padre; hay quien os acusa, Moisés, en quien tenéis vuestra esperanza. Porque si creyeseis a Moisés, me creeríais a mí, porque de mí escribió él. Pero si no creéis a sus escritos, ¿cómo creeréis a mis palabras?” (Juan 5:45-47).
  • Leer
  • Meditar
  • Escribir
  • Aplicar
  • Orar
  • Compartir

Lecturas adicionales:

    Deuteronomio 18:15; 30:19; Romanos 2:12; 1 Corintios 10:14; Efesios 2:12; Colosenses 1:27.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
Para guardar sus progresos debe registrarse o iniciar sesión


2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
Para guardar sus progresos debe registrarse o iniciar sesión

Jesús llama a un testigo para condenar a aquellos que no creen en Él, o a aquellos que aunque creen mentalmente, no tienen una conducta que re eje a Cristo. 

El testigo de Jesús es el mismo que recibió la Ley: “Hay quien os acusa, Moisés”. 

Por boca de Dios y dedo de Dios, Moisés entregó la ley al pueblo de Dios. Pero en múltiples ocasiones este pueblo no creyó y se rebeló contra la palabra dada por Moisés. ¡En el día de hoy nos podría pasar lo mismo a nosotros los cristianos! No nos gloriemos de ser llamados cristianos si no creemos y obedecemos las palabras de Jesús. 

Jesús mismo dijo en Lucas 6:46: “¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo?” 

Moisés hizo la voluntad de Dios. El problema de los in- crédulos no es por culpa de Moisés. El problema de los incrédulos es en quién tienen su esperanza. 

¿En quién o en qué colocamos nuestra esperanza? ¿En nuestro trabajo, ministerio, poder económico, familia, sueños, ley, política, otros? 

Sólo debemos poner nuestra esperanza en Dios, sólo en Él. Cualquier otra cosa es idolatría. 

Serán esas cosas, personas, sueños, los que se convertirán en testigos para condenación cuando se salden todas las cuentas, y todo sea conocido. 

Que el Señor en su regreso nos encuentre atentos a su Palabra, velando y cumpliendo su voluntad.