DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


Pasando el puente más importante

Día 88

“De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida” (Juan 5:24).
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Lecturas adicionales:

    Deuteronomio 30:15; Juan 11:25; 14:6; Romanos 10:17.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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Jesús vuelve a repetir la frase “De cierto, de cierto os digo” que significa “amén, amén”. Jesús esta diciendo, esto es verdad pongan atención. La Palabra de Dios siempre es ¡amén y amén! 

Jesús es “el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios”. ( Apocalipsis 3:14b).  Su palabra es fiel, transmite verdad inmutable. ¡Él es testigo de Dios!

En este versículo vemos un puente que nos saca de la muerte a la vida. 

El puente tiene dos componentes: (1) “El que oye mi palabra”; (2) “y cree al que me envió”. 

Oír la palabra es ponerla en práctica: “Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca” ( Mateo 7:24). Santiago lo explica así: “Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras” (Santiago 2:18). 

Fe, “creer al que me envío”, es el catalítico que hace realidad la acción de Dios a través de nosotros. La fe es ponerle pies a la acción de obedecer la Palabra. La fe nos da la motivación para ejecutar los mandamientos de Dios en forma radical. 

Al otro lado del puente está la “vida eterna”. Se entra al puente del oír y la acción de la fe, saliendo de la “tierra” de “condenación”. El resultado es: se “ha pasado de muerte a vida”. 

Este puente sólo puede cruzarse mientras una persona está viva. Es el puente de la esperanza a una vida de plenitud total. 

¡Este es el puente más importante que alguien pueda cruzar!