DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


Sabios como...

Día 81

“El hombre se fue, y dio aviso a los judíos, que Jesús era el que le había sanado. Y por esta causa los judíos perseguían a Jesús, y procuraban matarle, porque hacía estas cosas en el día de reposo” (Juan 5:15-16).
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Lecturas adicionales:

    1 Samuel 16:7; Salmos 147:10-11; Mateo 10:6; Juan 7:24.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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No sabemos la intención del hombre al decirle a los judíos quién lo sanó. Nadie puede juzgar la intención de las acciones, sólo Dios y nosotros que conocemos nuestro corazón.
 
Aun si nuestra intención es santa y pura, la acción no siempre es muy sabia ni ayuda a otros. La acción del hombre que “fue, y dio aviso a los judíos, que Jesús era el que le había sanado”, puso en moción los eventos de la persecución de Jesús. 

Obviamente, Dios está en control y la persecución de Jesús era parte del cumplimiento de la misión de ir a la cruz a morir por nuestros pecados. Aun así, él hombre no fue muy sabio. No sabemos si el hombre se molestó con las palabras de Jesús: “Mira, has sido sanado; no peques más, para que no te venga alguna cosa peor” (Juan 5:14). Tal vez no le gustó la advertencia. Sólo quería tener la salvación física, no la de sus pecados. 

A veces pensamos que acciones con buenas intenciones, inmediatamente resultarán en consecuencias positivas. La vida de Jesús demuestra que la acción de Él de sanar amorosamente a una persona le trajo persecución, consecuencias malas, fue el comienzo del camino a la cruz. 

La persecución a los cristianos (seguidores de Cristo) vendrá a veces injustamente por personas celosas, legalistas, milagros de Jesús, que el establecer el reino de Dios en la tierra. 

Otro aspecto es que la persecución no le impidió a Jesús seguir amando y sanando. Él continuó con los ojos puestos en su misión obedeciendo radicalmente a su Padre.