DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


¡Buscando a Jesús!

Día 75

Vino, pues, Jesús otra vez a Caná... Y había en Capernaum un oficial del rey, cuyo hijo estaba enfermo” (Juan 4:46).
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Lecturas adicionales:

    Deuteronomio 4:29; 2 Crónicas 26:5; 31:21; Job 23:3; Salmos 10:4; 14:2; 24:5-6; Isaías 55:6; Mateo 6:33; Hebreos 11:6.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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La presencia de Jesús atrae a todo tipo de personas. Un hombre de realeza (“oficial del rey”) va en un carro a caballo todo un día viajando desde Capernaum a Caná para encontrarse con Jesús. 

¿Por qué busca a Jesús? Porque tenía una gran necesidad: “su hijo... estaba a punto de morir”. 

De un momento a otro, a todos nos llegan “las tempestades de la vida”. 

Es difícil entender, por qué nos tocó a nosotros, y a veces nos desesperamos.
 
Aunque Dios no causa las tempestades de la vida, Él las usa para que le busquemos. 

Cuando no vemos la solución, entonces lo buscamos más desesperadamente: “cuando oyó que Jesús había llegado de Judea a Galilea, vino a él y le rogó que descendiese y sanase a su hijo... (Juan 4:47).
 
No hay acepción de personas. Aunque este era un “oficial del rey”, su influencia no lo había ayudado con su necesidad ; los médicos de la corte no tenían la solución. Sólo Jesús es la respuesta a las situaciones de la vida. 

Dios siempre está allí, y está cerca, listo para “ser halla- do”. Él nunca cierra las puertas; Él siempre está atento. Él quiere ayudarnos. 

Jesús siempre está dispuesto a ayudarnos con las necesidades más profundas de nuestro ser. Pero más importante que cualquier cosa, la necesidad que más nos urge es creer en Él. Desesperadamente Jesús quiere que creamos en Él: “Entonces Jesús le dijo: Si no viereis señales y prodigios, no creeréis (Juan 4:48). 

Su Palabra es bien clara: “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas” (Mateo 6:33).