DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


Superando nuestras barreras

Día 72

“En esto vinieron sus discípulos, y se maravillaron de que hablaba con una mujer; sin embargo, ninguno dijo: ¿Qué preguntas? o, ¿Qué hablas con ella?” (Juan 4:27).
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Lecturas adicionales:

    Lucas 7:39, 45-47; Juan 4:8; 8:8-10; 1 Corintios 2:10-11.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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Jesús tiene un imperativo en su mente: Salvar al que está en pecado. Esta es la pasión que lo consume; ésta es su vida. 

Pasa por Samaria con un propósito. Llega a tener un encuentro redentor. Llega a cumplir su misión. 

A diferencia de Jesús, los discípulos aún no tienen en claro la razón de su llamado. Saben que son llamados, pero aún no entienden todas las dimensiones de ese llamado. 

Todos tenemos muchas limitaciones y barreras que obstaculizan nuestro llamado. Muchas veces no estamos conscientes de esas limitaciones. 

Los discípulos son el producto de su sociedad, medio ambiente, cultura, así como lo somos nosotros. 

Ellos eran judíos, por lo que tenían una barrera racial (“porque judíos y samaritanos no se tratan entre sí”; v. 9). 

La sociedad en donde vivían era “machista”, por lo que no podían entender que Jesús tuviera una conversación con una mujer: “Se maravillaron de que hablaba con una mujer”. 

También tenían barreras religiosas, no era propio que un rabino, un maestro hablara con una mujer, y mucho menos con una samaritana. 

La lección para nosotros hoy es examinar y cuestionar la razón de todo lo que hacemos. ¿Cuáles son las barreras sociales, raciales, nacionalistas, culturales, clasistas que entorpecen o quitan la eficiencia de nuestro llamado?

Tal vez en lugar de criticar, debemos observarnos desde “afuera de nosotros mismos”, cuestionarnos internamente y aprender de nuestro maestro y discipulador, Jesucristo, la razón de ser cristianos en medio de aquellos que nos rodean.