DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


La pregunta más válida mientras vivamos

Día 71

“Le dijo la mujer: Sé que ha de venir el Mesías, llamado el Cristo; cuando él venga nos declarará todas las cosas” (Juan 4:25).
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Lecturas adicionales:

    Isaías 9:6-7; Mateo 11:2-6; Juan 1:41; Romanos 6:12-14; 10:8-10.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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La mujer en este pasaje, como todos nosotros, trata de evadir la “espada de la Palabra” de Jesús y cambia el tema al de la religión o al de los estilos y lugares de adoración.

Jesús, claramente explica que la clave no está en el lugar donde se adora, sino en el adorador y su relación con Dios.

Ahora la mujer le hace la “pregunta de preguntas”: ¿Quién me puede salvar, libertar, transformar, dar plenitud?

La mujer usa dos palabras en su conversación con Jesús: “Mesías” y “Cristo”. Una es hebrea, y la otra es griega, pero significan lo mismo. Significan el Libertador de libertadores. Pudiera decirse el Libertador-Rey.

Los profetas del Antiguo Testamento habían prometido un Libertador para salvar a la humanidad del peor conquistador/dictador de todos: “el pecado”. Un tirano que gobierna sin escrúpulos, que esclaviza, arruina y lleva a la muerte.

Ahora la mujer pareciera decir: “Realmente, lo que yo necesito es “el” Libertador para mi condición. ‘Cuando Él venga nos declarará todas las cosas’ ”.

Lo que ella no sabía era que Jesús ya le había declarado “todas las cosas” de su vida: “Jesús le dijo: Bien has dicho: No tengo marido; porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad” (Juan 4:17-18b).

El Libertador estaba en frente de ella, la Palabra estaba allí, ella sólo tenía que reconocerlo, aceptarlo y obedecerlo. Lo reconoció como Salvador-Libertador, y recibió la oferta de libertad del pecado. ¡Hoy está igualmente muy cerca de nosotros!