DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


El Poder de un convertido

Día 69

“Y muchos de los samaritanos de aquella ciudad creyeron en él por la palabra de la mujer, que daba testimonio diciendo: Me dijo todo lo que he hecho” (Juan 4:39).
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Lecturas adicionales:

    Juan 4:25-26; 28-30; 39-42; Hechos 1:8; 17:6; 19:17-20; Romanos 6:4; 2 Corintios 5:17; 1 Tesalonicenses 1:8.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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¡Qué contraste! Una mujer que había tenido cinco maridos, y que vivía en pecado con otro hombre, deja su cántaro, va a la ciudad, y le dice a los hombres: “Venid, ved a un hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho”.

En su gran entusiasmo de haber encontrado al Mesías, al “Salvador del mundo, el Cristo,” se olvidó su “cántaro”.

¿Simboliza el cántaro su pasado de pecado? Ella dejó su pecado, y recibió a su Salvador.

Fue transformada de su conducta destructiva a un heraldo de buenas nuevas. ¡Es una evangelista! A muchos hombres de Sicar les preguntó: “¿No será éste el Cristo?”

El poder de un convertido, “El poder de UNO”, es in- calculable. Una mujer a quien el Salvador la encontró es el medio de Dios para el cambio de la ciudad de Sicar: “Y muchos de los samaritanos de aquella ciudad creyeron en él por la palabra de la mujer, que daba testimonio diciendo: Me dijo todo lo que he hecho”.

Los habitantes fueron al más maravilloso de los encuentros, fueron a donde Jesús, creyeron en Él, y se convierten en agentes de cambio para Sicar. Eran agentes de Dios para una ¡transformación social! ¡DONDE ESTÁ JESÚS, TODO CAMBIA! “... le rogaron que se quedase con ellos; y se quedó allí dos días. Y creyeron muchos más por la palabra de él”.

El testimonio de una persona llena de Dios es poderoso. El testimonio nos lleva a presentar a Dios, quien es el que realmente transforma. “Ya no creemos solamente por tu dicho, porque nosotros mismos hemos oído, y sabemos que verdaderamente éste es el Salvador del mundo, el Cristo”.