DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


Más que un profeta

Día 65

“Respondió la mujer y dijo: No tengo marido. Jesús le dijo: Bien has dicho: No tengo marido; porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad. Le dijo la mujer: Señor, me parece que tú eres profeta” (Juan 4:17-19).
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Lecturas adicionales:

    Isaías 35:8; Juan 6:14; 7:40; Hechos 3:19-20; 22-23; Hebreos 4:7, 12.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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Jesús nos confronta directo al corazón, Él no va con rodeos. Él quiere que abramos el velo del corazón para que pueda entrar a limpiarlo. Jesús nos confronta con la realidad del pecado.

Siempre que Jesús trae convicción a nuestra vida hay dos opciones: (1) escucharlo, arrepentirse y seguirlo, o (2) rechazar su voz y endurecer nuestro corazón.

Hoy en día hay muchos verdaderos profetas de Dios. ¡PERO! Sólo Jesús es el “Profeta” por excelencia. Él es el Profeta de profetas.

El pueblo de Israel aguardó muchos años para recibir al “Profeta prometido” en Deuteronomio 18:15. Jesús mismo se adjudica este rol.

¿Cuál es el rol del Profeta de profetas? Jesús vino a pre- sentar el camino, la verdad y la vida (Juan 14:6).

En los Evangelios Jesús predice los acontecimientos, el profeta es guiar a su iglesia al cielo por el “camino de santidad”.

Lo primero que hace en su “mensaje profético” es denunciar el pecado. Después muestra el camino hacia el arrepentimiento, presentando la verdad en cómo entrar en el camino de santidad (Isaías 35:8). Él, como “el camino y la verdad” no sólo profetiza el destino, sino que nos lleva de la mano a la verdadera vida, y vida en abundancia. Él dijo: “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá” (Juan 11:25); “... he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo…” (Mateo 28:20).