DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


Una fuente de recursos inagotables

Día 61

“Respondió Jesús y le dijo: Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva” (Juan 4:10).
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Lecturas adicionales:

    Colosenses 1:15-19; Lucas 11:9-13; Apocalipsis 1:8.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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Dios tiene para cada uno de nosotros “agua viva”. “Agua viva” es igual a un manantial inagotable del recurso más preciado en la tierra, el agua. Sólo alguien de mucha fortuna tiene en su propiedad un manantial.

¿Qué es esta agua que Jesús le ofrece a la samaritana? Es agua que brota de la Roca, del mismo Jesús cuando lo escuchamos decir: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar”.

Jesús le da pistas a la mujer con palabras claves para explicarle lo que significa el recurso que Él ofrece: “el don de Dios”, o el regalo de Dios, en otras palabras es como si Jesús estuviera diciendo: “Si supieras cuál es el regalo que Dios tiene para ti hoy. Si supieras quién es el que te habla, si supieras que yo soy el Creador de todo, y para quien todo fue creado, si supieras que yo soy el regalo para ti”. 

Cualquiera que por la gracia de Dios descubre quién es Jesús, aquel que sabe realmente quién es Él, inmediatamente clama en desesperación, “te necesito más que el aire, si no te tengo moriré. Tú eres lo único que realmente da realización a mi vida”.

Esta agua como bien dice, es agua viva. Produce vida, sanidad, consuelo y esperanza. Esta agua te abre los ojos de la mente y el corazón para ver más allá de lo que te rodea. ¡Esta agua abre las ventanas del cielo para que podamos ver lo más precioso que alguien pueda poseer: a Jesús de Nazaret!

Jesús hoy abre la puerta y nos dice: “Si conocieras el don de Dios, tú le pedirías, y él te daría agua viva”.