DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


Mi Misión Como Cristiano

Día 6

“Juan vino… para que diese testimonio de la luz, a fi n de que todos creyesen por él” (Juan 1:6, 7).
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Lecturas adicionales:

    Isaías 43:7, 21; Malaquías 3:1; Mateo 5:4; Juan 13:14
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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Juan el Bautista era una persona como usted y como yo. Una persona con una misión de Dios.

Dios envió a Juan el Bautista. Aunque no lo crea, la razón por la que usted existe hoy es porque Dios lo envió a donde usted está en una misión especial.

Dios nos envió con un propósito singular y primordial: “para que diese testimonio de la luz, a fin de que todos creyesen” (Juan 1:7). A través de nosotros, Él quiere que demos testimonio de Jesús. Esa es nuestra misión primordial, en el hogar, el trabajo, en el lugar de estudio, en todo lugar, 24 horas al día, 365 días al año. Esa es la forma en que podemos glorificar a Dios.

Es muy reconfortante saber que no estamos en este mundo por casualidad ni por accidente. Y lo más maravilloso es que no importa en qué etapa de la vida me encuentre, Dios me puede usar como un instrumento para llevar Buenas Nuevas. Dios usa a hombres o mujeres, pobres o ricos, niños o ancianos. Mientras yo camine en el conocimiento de Jesús y permanezca en Él, puedo ser de testimonio para todos los que me rodean.

Cuando entendemos la razón por la cual estamos en este mundo, podemos gozarnos al saber que aun en condiciones difíciles y aunque tengamos pocas fuerzas, podremos ser útiles a Dios y a la humanidad, hasta el último día de nuestras vidas.

Cuando vivimos lo que testificamos, traemos luz a los ciegos y se convierten de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; y pueden recibir, por la fe en Jesús, perdón de pecados y herencia entre los santificados (paráfrasis de Hechos 26:18).