DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


Competencia y división en el reino, ¡de ninguna manera!

Día 56

“Entonces hubo discusión entre los discípulos de Juan y los judíos que el que estaba contigo al otro lado del Jorda´n, de quien tu´ diste testimonio, bautiza, y todos vienen a e´l...” (Juan 3:25-30).
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Lecturas adicionales:

    Números 11:26-29; Eclesiastés 4:4; Marcos 9:38-39; 1 Corintios 3:3-5.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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Juan el Bautista, y Jesús ahora están en pleno ministerio público, ambos bautizando (aunque Jesús delegó esta tarea). Hoy en día Jesús es el único que bautiza con el Espíritu Santo.

En este caso, el diablo tienta a los discípulos de Juan para hacerlos caer en competencia con el ministerio de Jesús: “Y vinieron a Juan y le dijeron: Rabí, mira que el que estaba contigo al otro lado del Jordán, de quien tú diste testimonio, bautiza, y todos vienen a él”.

Juan el Bautista no cae en la trampa y ni siquiera considera la tentación; él nos da algunos principios bíblicos para vencer la tentación de la división y comparación en el reino:

- Sabía de dónde viene la verdadera autoridad: “No puede el hombre recibir nada, si no le fuere dado del cielo”.

- Tenía su identidad clara en Cristo. No se sentía amenaza- do por el ministerio de Jesús: “Vosotros mismos me sois testigos de que dije: Yo no soy el Cristo”.

- Sabía cuál era su misión: “Yo no soy el Cristo, sino que soy enviado delante de él. El que tiene la esposa, es el esposo; mas el amigo del esposo, que está a su lado y le oye, se goza grandemente de la voz del esposo”.

- Tenía satisfacción y plenitud en su ministerio: “Así pues, este mi gozo está cumplido”.

- Conocía el lugar y el papel que le correspondía: “Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe”.

- Por otro lado, Jesús también hace su parte, aun siendo el líder, el Mesías, le da campo al ministerio de Juan el Bautista: “Jesús... salió de Judea, y se fue otra vez a Galilea”.