DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


¡Llenos del Espíritu!

Día 41

“ Cuando el maestresala probó el agua hecha vino, sin saber él de dónde era, aunque lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua, llamó al esposo, y le dijo: Todo hombre sirve primero... mas tú has reservado el buen vino hasta ahora” (Juan 2:9-10).
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Lecturas adicionales:

    Reyes 4:2; 6; Jeremías 31:31-34; Mateo 9:17; 26:27-29; Juan 4:13-14; Romanos 8:6-8; 13-14; Efesios 5:18.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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Es muy interesante que Jesús llena hasta el borde las tinajas. Jesús comienza su vida milagrosa en Palestina con una “metáfora” sobre sí mismo. La metáfora del vino simbolizando su sangre derramada como el sello del nuevo el vino de la nueva vida.

Cuando alguien toma vino fermentado se emborracha. Es decir, la sustancia alcohólica toma control del individuo. Lo lleva a extremos fatales, lo lleva como dice Pablo en Efesios 5:18 a la “disolución” de su vida, lo lleva a arruinar todo el potencial de la persona. De allí el peligro de cualquier sustancia o droga que al ingerirla controle al individuo, produzca la pérdida de la realidad y que tome control de la mente.

Por otro lado, Pablo nos amonesta a ser llenos del “nuevo y del mejor vino”. Nos invita a ser llenos de Jesús por me- dio del Espíritu Santo: Efesios 5:18 literalmente dice: “Seguid siendo llenos o controlados por el Espíritu”. Cuando se está lleno de Dios o bajo el control absoluto de Dios, no hay disolución, ni desilusión, ni descontrol, por el contrario hay una vida de poder, pureza y realización personal.

También tenemos aquí otra figura importante: el director de bodas, no sabía de dónde había salido este vino, pero cuando trabajamos sirviendo a Jesús nuestros ojos son abiertos y sabemos de dónde provienen estos milagros. ¡Estemos atentos a la voz de Jesús!