DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


Comisión personal

Día 359

“Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que éstos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. El le dijo: Apacienta mis corderos” (Juan 21:15).
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Lecturas adicionales:

    Mateo 10:37-38; 25:34-40; Juan 14:15.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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La pregunta que Jesús le hace aquí a Pedro no es recriminatoria, es más bien para ayudarlo. En este caso Jesús usa la palabra “agapao”; es decir, amor que está dispuesto a entregarlo todo sin esperar recompensa.

La pregunta se pudiera parafrasear: “¿Simón, mi querido amigo, estás dispuesto a dar la vida por mí, por mi misión, sin esperar nada en retorno?”

La respuesta de Pedro es muy sincera: “Sí, Señor; tú sabes que te amo”. La NIV, traduce correctamente esta expresión de Pedro: “Sí, Señor, tú sabes que te quiero”. En otras palabras Pedro le dice: “Señor, tú me conoces muy bien. Sabes que te quiero, pero aún no estoy en el nivel de «agapeo», aún no estoy dispuesto a dar la vida así como tú lo hiciste por mí”.

Jesús amorosamente le contesta: “Apacienta mis corderos”. O, “no te olvides que tengo un grupo de seguidores muy tiernos que necesitan de tu ministerio, ellos necesitan que tú los alimentes por mí. Por favor Simón, no te olvides de ellos. Esta es mi misión para ti”.

Jesús siempre está iniciando conversación con nosotros. Necesitamos estar atentos a su voz.

Jesús nos encuentra siempre en el nivel en que nos encontramos. Si nuestro amor con Dios está al nivel de amistad, de admiración, pero aún no tenemos el amor que está dispuesto a consagrarse para servirle a Dios, aún así Dios nos ama y nos ayuda a subir al siguiente nivel de amor.

Jesús tiene un grupo de corderos suyos que quiere encargarnos. Esa es nuestra misión, los corderitos que Él colocará cerca de nosotros para que los alimentemos.