DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


Misión, misión, misión

Día 350

“Jesús le dijo: No me toques, porque aún no he subido a mi Padre; mas ve a mis hermanos, y diles: Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios. Fue entonces María Magdalena para dar a los discípulos las nuevas de que había visto al Señor, y que él le había dicho estas cosas” (Juan 20:17-18).
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Lecturas adicionales:

    Mateo 28:7-8; Romanos 8:29; Hebreos 2:11-13.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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Jesús está ahora en otra “esfera” de existencia: Ahora Él tiene un cuerpo glorificado: “No me toques, porque aún no he subido a mi Padre”.

Jesús siempre está pensando en misión. Ahora comisiona a María Magdalena, y con ella a las otras mujeres a difundir la noticia de la resurrección y poder.

Es interesante que Jesús en el Evangelio según Mateo hace una cita con todos sus discípulos en Galilea. Los invita a escuchar su último discurso en el cual dará la Gran Comisión, les hablará de la Promesa del Padre, y de la extensión de la misión (véanse Mateo 28:19-20; Hechos 1:1-8).

Jesús quiere que nos concentremos en lo que realmente es importante; que nos concentremos en la misión a través de lo sobrenatural: “Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios” (Colosenses 3:2-3).

La orden de Jesús a María es para nosotros: “... mas ve a mis hermanos, y diles...”

Aún en medio de la emoción de María Magdalena de volver a ver a su Maestro, y oír las noticias de la resurrección, ella no deja de lado la obediencia radical: “Fue entonces María Magdalena para dar a los discípulos las nuevas de que había visto al Señor, y que él le había dicho estas cosas”. De hecho, Mateo dice que “fueron corriendo a dar las nuevas a sus discípulos”.

Padre perdónanos por no correr. ¡Llénanos con tu Espíritu Santo! Queremos obedecerte; danos tu compasión por los perdidos y ayúdanos a aprovechar cada oportunidad de brindar tu amor y tu salvación.