DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


Discípulo en proceso - Parte 3

Día 344

“También Nicodemo, el que antes había visitado a Jesús de noche, vino trayendo un compuesto de mirra y de áloes, como cien libras” (Juan 19:39).
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Lecturas adicionales:

    2 Crónicas 16:14; Salmos 45:8; Mateo 12:3-7; Juan 3:1-6; 7:50-51.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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Nicodemo acompaña a José de Arimatea para sepultar a Jesús.

Nicodemo “vino trayendo un compuesto de mirra y de áloes, como cien libras”. No es posible cargar cien libras por sí sólo, así que es seguro que no vino solo, sino con sus siervos.

Un comentarista dice que con cien libras de “compuesto de mirra y de áloes” se hubieran ungido como a 200 cadáveres. Nicodemo ciertamente es un hombre generoso.

También es una persona de mucha influencia, pues se atreve a defender a Jesús ante los escribas y fariseos.

Nicodemo “un principal entre los judíos... [que] vino a Jesús de noche”, ayuda a José de Arimatea para venerar a su Maestro que lo llevó a nacer de nuevo, a nacer de lo alto.

Vemos a este hombre gastando una cantidad increíble de dinero para que su Maestro esparza perfume desde la sepultura. ¡Era un perfume de alabanza!

Nicodemo, creció como seguidor de Jesús. Primero, vino tímido una noche buscando respuestas; después defendió a Jesús ante los escribas y fariseos; ahora comparte sus bienes en su Maestro “muerto”.

Creo que el crecimiento de Nicodemo como discípulo no terminó allí. La Biblia no dice más de él, pero de seguro que fue uno de los 120 en el aposento alto el día de Pentecostés. Pudiéramos decir que fue parte de la evangelización y avivamiento en los Hechos, especialmente entre los sacerdotes y personas de clase pudiente: “Y crecía la palabra del Señor, y el número de los discípulos se multiplicaba grandemente en Jerusalén; también muchos de los sacerdotes obedecían a la fe” (Hechos 6:7).