DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


Discípulo en proceso - Parte 1

Día 342

“Después de todo esto, José de Arimatea, que era discípulo de Jesús, pero secretamente por miedo de los judíos, rogó a Pilato que le permitiese llevarse el cuerpo de Jesús; y Pilato se lo concedió. Entonces vino, y se llevó el cuerpo de Jesús” (Juan 19:38).
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Lecturas adicionales:

    Proverbios 29:25; Mateo 27:57-59; Marcos 15:42-45; Lucas 23:50-53; Filipenses 1:14-18.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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No hay acepción de persona para ser un discípulo de Jesucristo. Todas las personas de cualquier etnia, género, condición social pueden ser discípulos de Jesús. Qué bueno es saber que lo que Dios mira es el corazón y no nuestra apariencia y qué gozo es saber que Dios ama a todo ser humano con todo su corazón, sin importar quién sea. Él extiende sus brazos a toda persona que le busque de corazón.

Hay una gran necesidad de Jesús entre las personas de alto nivel social. Éste es un grupo que ha sido poco alcanzado. Pero Jesús tocó una persona como José de Arimatea “miembro noble del concilio” (Marcos 15:43).

José era “noble” (familia de abolengo), además tenía una posición alta dentro del ámbito político y religioso de Israel.

José de Arimatea también era alguien que “esperaba el reino de Dios”. Es decir, estaba buscando a Dios con todo su corazón.

Además José de Arimatea era “varón bueno y justo”. No sólo buscaba a Dios, sino que vivía según la luz que tenía de la palabra de Dios, y lo demostraba ante otros.

Por otro lado, José de Arimatea “no había consentido en el acuerdo ni en los hechos de ellos [los otros miembros del sanedrín, la alta corte de los judíos] (Lucas 23:51). José mantuvo su integridad en medio de la presión política y religiosa de sus compañeros.

Hoy hay muchas personas en nuestras comunidades como José de Arimatea. Son buenas personas que necesitan conocer la verdad y la vida, a Jesucristo.

Necesitamos congregaciones, y personas que estén dispuestas a alcanzar a personas como José de Arimatea.