DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


Celebrando la libertad

Día 339

“Entonces los judíos, por cuanto era la preparación de la pascua, a fin de que los cuerpos no quedasen en la cruz en el día de reposo (pues aquel día de reposo era de gran solemnidad)…” (Juan 19:31).
  • Leer
  • Meditar
  • Escribir
  • Aplicar
  • Orar
  • Compartir

Lecturas adicionales:

    Éxodo 12:1-28; Isaías 56:1-7; 58:13-14; Juan 14:21.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
Para guardar sus progresos debe registrarse o iniciar sesión


2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
Para guardar sus progresos debe registrarse o iniciar sesión

 
La primera observación que presenta este pasaje es: “... el día de reposo (pues aquel día de reposo era de gran solemnidad)”. El día de reposo en sí era solemne. Pero este “era de gran solemnidad” pues se hacía durante la pascua: “Y este día os será en memoria, y lo celebraréis como fiesta solemne para Jehová durante vuestras generaciones; por estatuto perpetuo lo celebraréis” (Éxodo 12:14). En la pascua los judíos conmemoraban la salida de Egipto después de haber sido maltratados como esclavos por 400 años.

En la noche de pascua, cada familia judía debía marcar con la sangre de un cordero los dos postes y en el dintel de la puerta de la casa en donde hubieren de comer el cordero (Éxodo 12:7). También leemos en los versículos 12 y 13: “Pues yo pasaré aquella noche por la tierra de Egipto, y heriré a todo primogénito en la tierra de Egipto, así de los hombres como de las bestias; y ejecutaré mis juicios en todos los dioses de Egipto. Yo Jehová. Y la sangre os será por señal en las casas donde vosotros estéis; y veré la sangre y pasaré de vosotros, y no habrá en vosotros plaga de mortandad cuando hiera la tierra de Egipto”.

La pascua era la salida de Israel hacia la libertad, hacia la tierra prometida. Ahora, Jesús es el Cordero de Dios, quien a través de su sangre nos lleva a liberarnos del pecado.

¡Si el pueblo de Israel celebraba esta pascua con tanta solemnidad, cuánto más nosotros debemos celebrar este día, y cada día de reposo, en agradecimiento y obediencia por lo que Jesús hizo por cada uno de nosotros!