DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


¿Listos para salir?

Día 329

“Y él, cargando su cruz, salió al lugar llamado de la Calavera, y en hebreo, Gólgota” (Juan 19:17).
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Lecturas adicionales:

    Mateo 10:38; Marcos 15:21; Gálatas 2:20.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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“Y él”. Lo primero que sobresale de este pasaje es “Él”. Es Jesucristo.

Estuvo dispuesto a venir a la tierra con una misión. Su misión era una obsesión santa: Salvar al mundo.

“Y él, cargando su cruz”. Su misión para salvar al mundo le requería dar su vida en la cruz. Nadie lo obligó a cargarla. Él lo hizo voluntariamente.

“Y él, cargando su cruz, salió al lugar llamado de la Calavera”. El sacrifico requirió decisión: “Él... salió”. Esta salida no sólo fue en el momento de salir de Jerusalén al Gólgota, incluyó salir de la “comodidad” del compañerismo con su Padre Dios. Incluyó tomar mi pecado, mi dolor, mi enfermedad, mi impureza. “El cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz” (Filipenses 2:6-8).

La clave de esta escena es que “de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16).

La clave de esta escena es MISIÓN. La mejor y más sublime misión, salvar a todo aquél que esté dispuesto a aceptar el amor de Dios y el sacrificio de su hijo Jesús.

Responder a la MISIÓN de Jesús, no es sólo aceptar el amor de Dios yel sacrificio de Jesús, sino también abrazar con todo lo que somos, su misión: “... Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame” (Lucas 9:23).