DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


Populismo... consecuencias

Día 322

“... Yo [Pilato] no hallo en él ningún delito. Pero vosotros tenéis la costumbre de que os suelte uno en la pascua. ¿Queréis, pues, que os suelte al Rey de los judíos? Entonces todos dieron voces de nuevo, diciendo: No a éste, sino a Barrabás. Y Barrabás era ladrón” (Juan 18:38-40).
  • Leer
  • Meditar
  • Escribir
  • Aplicar
  • Orar
  • Compartir

Lecturas adicionales:

    Job 30:5; Proverbios 17:26; Amós 5:4; 5:14-15; Marcos 15:6-7; Hechos 3:14-15.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
Para guardar sus progresos debe registrarse o iniciar sesión


2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
Para guardar sus progresos debe registrarse o iniciar sesión

Las frases: “Yo no hallo en él ningún delito. Pero vosotros tenéis la costumbre...” están ligadas por la conjunción “pero”.

La primera frase es una certeza: Jesús es justo. La segunda frase, a pesar de la certeza, abre la puerta para alivianar la certeza: No importa que Jesús sea justo, ¡que se siga la costumbre!

Esta es la ética del populismo. La muchedumbre alocada, avivada por la emoción a veces ni sabe qué es lo que está pidiendo. En este caso prefieren a un ladrón y asesino que a Jesús el Justo.

La democracia es muy importante pues es la voz del pueblo, sin embargo, también debemos aprender a discernir la voz del populismo.

Pilato lideró sin ética debido a las presiones de las costumbres de moda y a la presión de las masas.

El reino de Dios no se maneja por popularidad o por costumbres sociales. El reino de Dios debe regirse sólo bajo principios que provienen de la palabra de Dios, no por el último grito de moda eclesiástica o por la opinión desinformada de las masas.

Muchos de los que gritaban pidiendo la muerte de Jesús, lo habían escuchado, seguido y lo habían visto hacer toda clase de milagros. ¿Cómo olvidaron tan pronto lo que habían visto y escuchado?

Leemos en Lucas 22:53: “Habiendo estado con vosotros cada día en el templo, no extendisteis las manos contra mí; mas esta es vuestra hora, y la potestad de las tinieblas”.

Padre, que nuestros ojos estén puestos en Jesús y en tu Reino cada momento de nuestra vida. Que tu justicia y tu misericordia sea la que testifique de que Tú moras y reinas en mí.