DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


El Reino versus reinitos

Día 318

“Entonces Pilato volvió a entrar en el pretorio, y llamó a Jesús y le dijo: ¿Eres tú el Rey de los judíos? Jesús le respondió: ¿Dices tú esto por ti mismo, o te lo han dicho otros de mí?” (Juan 18:33-34. Leer hasta el v. 36).
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Lecturas adicionales:

    Mateo 6:33; Marcos 1:14-15; Romanos 14:17; Colosenses 1:12-14; 2 Pedro 1:10-11.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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Pilato confronta a Jesús con dos preguntas: “¿Eres tú el Rey de los judíos?” “¿Qué has hecho?”

Pero, a la primera pregunta, Jesús termina confrontando a Pilato: “¿Dices tú esto por ti mismo, o te lo han dicho otros de mí?” Pudiera parafrasearse: “¿Has experimentado mi reinado, o hablas del reino porque otros te lo han dicho?”

Jesús es claro sobre el tipo de reino en el que Él es Rey: “Mi reino no es de este mundo”. Por el momento, hay un “príncipe impostor” que engaña a la humanidad. Jesús dijo: “No hablaré ya mucho con vosotros; porque viene el príncipe de este mundo, y él nada tiene en mí” (Juan 14:30).

Hoy hay varios reinos en competencia. (1) El reino de Dios, que ya ha obtenido la victoria y el derecho de gobernar en los corazones de las personas por medio de la muerte de Jesús en la cruz.

(2) El reino de Satanás, que ha sido derrotado también en la cruz del Calvario, y por lo tanto no tiene derecho sobre ninguna persona hoy; y...

(3) Mi reino propio, donde yo mando y hago lo que quiero.

La decisión que Jesús le infería a Pilato, era, “¿estás dispuesto a dejar de ser el soberano de tu reinito y aceptar mi reinado y soberanía?”

Pilato responde: “¿Soy yo acaso judío?” Su respuesta es terrenal, nacionalista, racista, egoísta y ciega.

Al final de cuentas, sólo hay un Rey, “para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre” (Filipenses 2:10-11).