DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


Radiografía de un traidor

Día 309

“Judas, pues, tomando una compañía de soldados, y alguaciles de los principales sacerdotes y de los fariseos, fue allí con linternas y antorchas, y con armas” (Juan 18:3).
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Lecturas adicionales:

    Salmos 41:9; Mateo 10:2-8; 27:4-5; Lucas 22:3-6; Juan 12:4-6; 13:1; 13:26-29; 15:15; 17:12.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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Este pasaje es muy triste. Es el fin de la historia de un discípulo que decidió consagrarse a su agenda, a sus propósitos y no a Dios.

Es el fin de una persona que habiendo gustado del poder de Dios y una relación íntima con Jesús, decide cambiarlo todo por algo material.

Judas se volvió idólatra, ¡su ídolo era él mismo!

Judas en vez de esperar el Pentecostés y ser lleno del Espíritu Santo, decidió primero ser lleno de él mismo, y terminó siendo lleno de Satanás y utilizado para “tratar” de destruir el reino de Dios.

Es el cuadro del potencial de todo discípulo. Nosotros como discípulos podemos terminar como Judas o como Pedro. Ambos traicionaron a Jesús.

Judas reconoció su pecado, pero no tuvo fe en el amor de Dios y se ahorcó. Pedro, se arrepintió, recibió el perdón de Jesús, y fue el gran evangelista del Pentecostés.

Sólo toman pocos segundos para decidir seguir a Judas, o a Jesús: “Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga. No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana...” (1 Corintios 10:12-14).

Nosotros como cristianos tenemos un deber con los potenciales Judas que están cerca de nosotros: "Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado. Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo. Porque el que se cree ser algo, no siendo nada, a sí mismo se engaña" (Gálatas 6:1-3).