DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


Jesús ora por nosotros (2)

Día 304

"Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste" (Juan 17:20-21).
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Lecturas adicionales:

    Hechos 1:14; 2:1; 4:32; Romanos 12:5; 1 Corintios 12:3-7; Efesios 2:20-22; 4:3-6.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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En los versículos anteriores Jesús oró por sus discípulos. Ahora ora por nosotros, su iglesia. Ora por la unidad de los creyentes y para que seamos uno con Él, así "como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros".

Vemos la expresión “para que”. Indica la razón de su oración: “para que el mundo crea que tú me enviaste, literalmente dice: “sigan creyendo que tú me enviaste”.

La única manera en que habrá unidad entre los creyentes es si primero están unidos con Dios. Si adoptan la misión de Dios de amar como Él ama.

Vivir y demostrar la misión de Dios de amor es la carta de presentación al mundo de quiénes somos y de quién es Dios: “Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros” (Juan 13:34-35).

En nuestra unidad con Dios y amando a Dios sobre todas las cosas, así como amamos a nuestro prójimo, es la principal demostración de la existencia de Dios. Sólo una persona transformada por Dios desde lo más íntimo puede amar como Dios ama: “Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando” (Juan 15:13-14).

La oración de Jesús para que seamos uno con Él y así uno entre nosotros, sigue siendo contestada hoy. Está es la razón por la que su iglesia sigue avanzando a medida que demostramos, como un solo cuerpo, el amor de Dios a un mundo que tan desesperadamente lo necesita.