DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


Jesús ora por sus discípulos (3)

Día 297

“Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre; a los que me diste, yo los guardé, y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de perdición, para que la Escritura se cumpliese. Pero ahora voy a ti; y hablo esto en el mundo, para que tengan mi gozo cumplido en sí mismos” (Juan 17:12-13).
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Lecturas adicionales:

    Salmos 126:5-6; Juan 6:39-40; Romanos 14:17; Hebreos 2:13-15; 1 Juan 2:19.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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La presencia de Jesús con sus discípulos garantizó que ellos estuvieran a salvo, excepto Judas, pues no creyó en Jesús sino en sí mismo.

Hoy día, más de 2000 años después de su ascenso a la diestra de Dios Padre, la presencia de Jesús nos sigue guardando a través del Espíritu Santo. Claro que existe una condición, como lo leemos en Colosenses 1:23, “si en verdad permanecéis fundados y firmes en la fe, y sin moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído…”

Jesús quiere preparar a sus discípulos para poder estar EN ellos a través del Espíritu Santo: “El Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros. No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros” (Juan 14:17-18).

Cuando el Espíritu Santo llega a nuestra vida recibimos el fruto del Espíritu. El fruto es amor, que se traduce en gozo, paz... (véase Gálatas 5:22).

Es sólo cuando el Espíritu Santo está en nosotros que tenemos el “gozo cumplido” en nosotros.

Al orar Jesús por sus discípulos vemos que no sólo estuvo interesado en ellos mientras que estuvo en el mundo con ellos, sino que también planeó para que tuvieran, a través del Espíritu Santo, vidas de gozo y de plenitud. Gracias Señor por no dejarnos solos. En Juan 16:13 leemos: “Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir”.