DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


Jesús ora por sus discípulos (2)

Día 296

“Y ya no estoy en el mundo; mas éstos están en el mundo, y yo voy a ti. Padre santo, a los que me has dado, guárdalos en tu nombre, para que sean uno, así como nosotros” (Juan 17:11).
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Lecturas adicionales:

    Juan 16:28; Hechos 1:9; 7:55-56; Romanos 8:33-37; Efesios 4:3-6; 12-14.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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Jesús al continuar orando por sus discípulos, pasa a describir dónde se encuentran ellos: “mas estos están en el mundo”.

Él ya les había dicho: “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo” (Juan 16:33).

Les ha prometido que confíen en Él, pues Él es el Vencedor por excelencia. Es por eso que ora por ellos, para que sean vencedores por excelencia.

Jesús sólo usa estrategias celestiales: “Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo” (2 Corintios 10:3-5).

Jesús sabe que para vencer al mundo los cristianos deben tener unidad de propósito. Por eso ora: “guárdalos en tu nombre, PARA QUE SEAN UNO”. Bien lo expresa Efesios 4:5-6, “un Señor, una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos y por todos, y en todos”.

La palabra clave de la estrategia de Jesús es: “ASÍ”. Él afirma que su estrategia nos hace vencedores. Él ha vivido en unidad con el Padre: “así como nosotros” somos uno.

Cuando el mundo nos ataque, sabemos que tenemos la misma unidad que el Padre, Jesús y el Espíritu Santo. Somos uno con ellos, tenemos la misma unidad de propósito y aclamamos con Pablo: “... en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó” (Romanos 8:37).