DEVOCIONALES La Perspectiva del Águila


Actitudes/Determinación

Día 293

"Y me alegro por vosotros, de no haber estado allí, para que creáis; mas vamos a él. Dijo entonces Tomás, llamado Dídimo, a sus condiscípulos: Vamos también nosotros, para que muramos con él" (Juan 11:15-16).
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Lecturas adicionales:

    Isaías 65:8; Lucas 22:23; Juan 11:8; 2 Corintios 4:15; 2 Timoteo 2:10.
1.¿Cuáles son los principios que me enseña la Biblia?
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2. ¿Cómo puedo aplicar hoy estos principios a mi vida?
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Jesús en su infinito amor y sabiduría se "alegra... de no haber estado allí [con Lázaro], para que creáis".

Da alegría escuchar estas palabras de Jesús, porque nos permiten ver que su intensión no es la de ignorarnos cuando clamamos a Él, sino todo lo contrario, nos quiere mostrar algo más grande: el poder, la misericordia y la soberanía de Dios. Jesús se alegra de que nuestra fe crezca y se fortalezca.

Dios no es caprichoso. No hace las cosas “porque sí”. Él siempre tiene un propósito y es para salvación, para levantar a sus discípulos, para llevarlos a un plano espiritual superior. Su actitud es de determinación.

Por el contrario, nuestra actitud casi siempre está basada en lo obvio, y muchas veces es caprichosa, buscando lo nuestro, lo propio, nuestra seguridad.

Cada uno de nosotros tiene su propia personalidad. Tomás es una persona fatalista. Ve lo negativo, tiene una "determinación fatalista": "Vamos también nosotros, para que muramos con él".

Aunque lo que Tomás dijo fue algo del momento, y lo dijo negativamente, en realidad sus palabras deberían ser la actitud de todo creyente: "Vamos también nosotros, para que muramos con él" para salvar a otros. Jesús determinó su misión en forma positiva, murió fuera de la ciudad por nosotros. Él fue allí a morir para salvarnos. Realmente debemos ir a la cruz con Él para salvar a otros y vivir así la vida de resurrección.

¿De qué manera podemos morir a nosotros mismos en este día para que otros conozcan a Jesús?

¡Santo Espíritu, llénanos, guíanos y úsanos!